domingo, 29 de mayo de 2011

Escenas para recordar (MEME)

ESCENA MÁS GRACIOSA

El genuino baile de “El Ceniciento”. Sí, empiezo con Jerry Lewis, estamos en La Gran Pantalla

ESCENA MÁS TRISTE

El homenaje de Robert Prewitt a Maggio en “De aquí a la eternidad”. Montgomery Clift realmente nos sabe transmitir la tristeza de su personaje.

ESCENA MÁS ALEGRE

La escena del plató de televisión en “El candidato”. Escena alegre por natural, cotidiana, divertida y muy, muy contagiosa. Ay, Redford…

ESCENA AGRIDULCE

Rodrigo Mendoza queda liberado de su penitencia en “La Misión”. Yo, como Robert De Niro, río y lloro a la vez viendo esta escena. Y, como el niño guaraní, reflexiono.

ESCENA MÁS RARA

La del dúo musical que forman los protagonistas de “Delicatessen”. La verdad es que es deliciosamente rara la película entera. Recomiendo también mucho su banda sonora.

ESCENA MÁS PERTURBADORA

Frank (Henry Fonda) hace acto de presencia en “Hasta que llegó su hora”. Frente a él, tan sólo un niño. Tremenda escena.

ESCENA CON MÁS SUSPENSE

Creyéndose sola, Marnie (Tippi Hedren) lleva a cabo su robo. De pronto ve a la señora de la limpieza… Hitchcock, claro, en “Marnie, la ladrona”.

ESCENA MÁS ATERRADORA

El testimonio de Montgomery Clift en “Vencedores o vencidos”. No hace falta añadir más.

ESCENA MÁS ROMÁNTICA

La visión del mundo a través de los ojos de Dios en "Memorias de África". ¿Puede haber un regalo más romántico?

MEJOR DIÁLOGO

Butch Cassidy, Sundance Kid y el precipicio en “Dos hombres y un destino”. Qué diálogo y qué dos hombres.

MEJOR ESCENA SIN DIÁLOGO

El final de “Luces de la ciudad”. La maestría silenciosa de Charles Chaplin en estado puro.

MEJOR ESCENA DE PELEA

A mí es que no me gustan las peleas, ni siquiera en el cine. Con lo que me quedo con la pelea de boxeo de José Luis Ozores en “El tigre de Chamberí”. Inolvidable, la escena y José Luis. Qué grande.

MEJOR ESCENA MUSICAL

El impecable número de “América” de "West Side Story". Una coreografía de lujo.

MEJOR ESCENA DE BAILE

El baile de la construcción del granero en "Siete novias para siete hermanos", mi escena favorita de mi musical por excelencia.

MEJOR DISCURSO

El que nos regala el padre de la novia en “Adivina quién viene esta noche”. Y de paso me quito el sombrero ante la interpretación de Spencer Tracy.

MEJOR COMIENZO

El de “Matar un ruiseñor”. La mejor presentación de lo que vamos a ver a continuación. La mejor presentación de la niña protagonista.

MEJOR MUERTE

La de Obi Wan Kenobi (Alec Guinness) en "La guerra de las galaxias". Una muerte de lo más elegante. Que la fuerza te acompañe, joven Luke.

MEJOR CLIMAX

En una escena de “Horizontes de grandeza”, donde el personaje que interpreta Charles Bickford se va solo. Luego se le une su capataz y enseguida el resto de sus hombres… Y todo ello con un fondo musical maestro.

MEJOR FINAL

El de “El día de los tramposos”. Un final de antología para la historia del cine. Y de nuevo Henry Fonda…

LA ESCENA QUE JAMÁS DEBIÓ SER FILMADA

La de la muerte de la madre de “Bambi”. Que es una película infantil y, además, es la madre de Bambi…

LA MEJOR ESCENA DE LA HISTORIA

La del final de "Cinema Paradiso". La expresión de Jacques Perrin como Totó, personaje con el que más me he identificado yo de toda la historia del cine, ese maravilloso montaje de besos cortados… Y la magia de Ennio Morricone envolviéndolo todo… El mejor homenaje posible al cine.

Y ahora yo te paso a ti el testigo de seleccionar las mejores escenas del cine. Sí, a ti que has ido pensando en las tuyas propias según leías mi entrada. Pues hala, ya tardas.

Gracias, Cahiers y Miquel, por pensar en mí para este auténtico reto. Gracias a todos los que habéis participado ya en él. Y gracias a los que os habéis asomado a compartir esta entrada conmigo. Ha sido un placer.

martes, 24 de mayo de 2011

Thelma y Louise

Thelma Dickinson es una sumisa ama de casa a la que su marido trata sin ninguna consideración. Louise Sawyer es la mejor amiga de Thelma y trabaja como camarera en un bar. Ambas deciden escaparse durante un fin de semana para desconectarse por un rato de sus problemas.


En 1979, la guionista Callie Khouri escribía “Thelma y Louise”, su primer trabajo para la gran pantalla, al tiempo que trabajaba en una compañía de videos y anuncios publicitarios. Y en 1980 se unía a Ridley Scott como productor del proyecto cinematográfico que en principio ella misma se proponía dirigir. Rechazado el guión por varios estudios, el proyecto fue finalmente aceptado por la Metro Goldwyn Mayer.

Sin embargo, Khouri no se consideró lo suficientemente preparada para dirigir la película, con lo que se barajaron entonces diversos nombres entre los que se encontraban los de Richard Donner, Brian de Palma, John Carpenter o Sidney Lumet. Finalmente, sería el propio Ridley Scott quien llevaría a cabo de forma impecable la dirección del film.


La elección del reparto definitivo también llevó un largo proceso. En un principio, Scott y Khouri querían a Natalie Wood como Thelma y a Tuesday Weld como Louise. Pero Wood fallecía en 1981 y Weld se retiraba entonces del proyecto.

Y se inició así un prolongado casting para seleccionar a las dos actrices protagonistas de esta historia.

Mia Farrow, Jane Fonda, Lily Tomlin, Candice Bergen, Liza Minnelli Jessica Lange, Isabella Rossellini o Jodie Foster, entre otras muchas, hicieron una prueba para el papel de Thelma.


Finalmente fue elegida Geena Davis, actriz a la que el público americano había ya conocido a través de la gran pantalla en 1982 en su debut en “Tootsie”, y en otros títulos como “La mosca”, “Bitelchus” o “El turista accidental”, y a través de la televisión en diversas apariciones en populares series.


Geena no defraudó en absoluto como Thelma, haciendo de este personaje el mejor papel de su carrera cinematográfica. Está, sencillamente, magistral.

Michelle Pfeiffer, Melanie Griffith, Vanessa Redgrave, Glenn Close, Mary Steenburgen, Kim Basinger, Ellen Barkin, Anjelica Huston, Sigourney Weaver o Lorraine Bracco optaron al papel de Louise.


Susan Sarandon fue la seleccionada. Susan llevaba ya en la gran pantalla desde 1969 con títulos como “Primera plana”, “El carnaval de las águilas”, “La pequeña”, “Atlantic City” o “Pasión sin barreras”. Y era también rostro conocido de la televisión a través de series como “Anno Domini” o “Mussolini y yo”.


Como cabía esperar, Susan también bordó su personaje. Ella es directamente Louise.

La elección del resto del reparto que arropaba a las dos protagonistas también requirió su propia trabajo de casting.

Dustin Hoffman, Al Pacino, Jack Nicholson, Robert De Niro, Steve Martin, David Bowie, Tim Curry, Richard Gere, Pierce Brosnan o James Woods formaban la variopinta lista de candidatos al personaje del detective Hal Slocumb.


Pero fue finalmente Harvey Keitel el que consiguió el papel. Y qué decir de Keitel. Uno de los mejores actores de la historia del cine que debutó en la gran pantalla en 1967 y nos había hipnotizado ya a través de sus interpretaciones en “Malas calles”, “Alicia ya no vive aquí”, “Taxi driver”, “Los duelistas” o “La última tentación de Cristo”.


Harvey, cómo no, nos cautivó también como Hal otorgando además a su personaje una especial humanidad. Maravilloso.

Las respectivas parejas de Thelma y Louise en esta historia respondían a los nombres de Darryl y Jimmy.


Darryl, el marido de Thelma, nos llegó a través de Christopher McDonald, desde 1980 en la gran pantalla pero más conocido por la televisión. Christopher se nos hizo muy popular en 1994 gracias a su papel como presentador en “Quiz Show”.

En “Thelma y Louise” hay una escena en la que Darryl se cae al subirse en unos maderos apilados cerca de su garaje. Esta caída no estaba en el guión, fue real. Ridley Scott la consideró tan natural en la historia que la dejó para la película.

Jimmy es el novio de Louise. Para este personaje le fueron hechas pruebas a Kevin Costner, Bruce Willis, Rick Moranis o Chevy Chase.


Pero fue Michael Madsen el seleccionado en último término. Michael llevaba ya nueve años en la gran pantalla a travé de títulos como “Juegos de guerra”, “El mejor” o “The Doors”.

Al año siguiente de rodar “Thelma y Louise”, Quentin Tarantino le eligió para el personaje de Mr. Blonde/Vic Vega en “Reservoir Dogs”. Despues vendría su papel de Bud en las dos entregas de “Kill Bill”.


Un cuarto personaje masculino en esta historia, más secundario pero crucial en su desarrollo, era D.J., el atractivo autoestopista que tanto empeño tiene Thelma en subir a su coche.

Johnny Depp, Tom Cruise, Scott Baio, Christopher Atkins, Sean Penn o Kevin Bacon fueron algunos de los actores considerados para este papel. Christian Slater casi lo consiguió y George Clooney llegó a hacer cinco pruebas distintas para acceder a este personaje.


En un interesante giro del destino, Brad Pitt acababa de perder con William Baldwin la batalla por el papel de Brian McCaffrey en “Llamaradas” (1991). Baldwin tuvo que ser liberado de “Thelma y Louise” para rodar “Llamaradas” con lo que el personaje de D.J. quedó libre para Brad Pitt.


Brad había debutado en la gran pantalla en 1987 y llevaba tan sólo en su carrera pequeños papeles en títulos como “No hay salida” o “Golpe al sueño americano” y en diversas apariciones televisivas. “Thelma y Louise” fue su carta de presentación en la gran pantalla a través de su más que correcta interpretación de D.J.


Y un último personaje de la película que está muy presente en toda ella. Su magnífica banda sonora.


El compositor alemán Hans Zimmer, prestigioso creador musical que cuenta en su carrera con otras joyas como “Paseando a Miss Daisy”, “Matrimonio de conveniencia”, “El Rey León”, “La Roca”, “Gladiador”, “El caballero oscuro” o la reciente “Origen”, unía en “Thelma y Louise” su maestría a una inmejorable recopilación de canciones que completaban una de las mejores bandas sonoras cinematográficas.


Presentada fuera de concurso en Francia en el Festival de Cannes, “Thelma y Louise” fue estrenada en Estados Unidos, hace hoy 20 años, el 24 de Mayo de 1991.

Entre otros premios y nominaciones, obtuvo tan sólo el Oscar al mejor guón, aunque fue también nominada en las categorías de director, actriz (Susan Sarandon y Geena Davis), fotografía y montaje.

En esta ceremonia de los Premios de la Academia, Geena y Susan estaban nominadas en la categoría de mejor actriz, pero fue Jodie Foster la que ganó por “El silencio de los corderos”.


Ridley Scott estaba nominado como mejor director, pero fue Jonathan Demme el que se hizo con la estatuilla por “El silencio de los corderos”. Callie Khouri sí obtuvo el Oscar el mejor guión original, pero la estatuilla al mejor guión adaptado se la llevó Ted Tally… por “El silencio de los corderos”.

Curiosamente, o a lo mejor no, en 2001 Ridley Scott dirigía “Hannibal” y en 2002 Harvey Keitel participaba en “El dragón rojo”. Ambos títulos suponían la secuela y precuela, respectivamente, de “El silencio de los corderos”.


Los Globos de Oro también premiaron “Thelma y Louise” como mejor guión y la hicieron candidata además a mejor película y actriz (de nuevo Susan y Geena). Las dos actrices sí obtuvieron el David di Donatello y la película fue nominada también en los franceses Premios César.


Dos maravillosos personajes, un buen guión, una preciosa banda sonora y una inolvidable historia. En definitiva, una gran película, en todos los sentidos, que hoy sigue conservando la totalidad de sus valores.

Bueno, no estamos en el fin del mundo, pero desde aquí se ve…
(“Thelma y Louise”)

lunes, 16 de mayo de 2011

La Misión

Rodrigo Mendoza ha sido mercenario y traficante de esclavos. El Padre Gabriel es jesuita. Los dos van a luchar por defender la misión de San Carlos. El primero con el poder de su espada, el segundo con la fuerza de su fe…

Una maravillosa historia basada en los hechos reales acaecidos en 1750 en la frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay, cuando españoles y portugueses se repartían el mundo y también a los nativos guaraníes, cuya única defensa eran las paredes de las misiones.


El 16 de Mayo de 1986, hace hoy 25 años, se estrenaba en el Festival de Cannes "La Misión", una extraordinaria producción de Fernando Ghia y David Puttnam para la Warner Bros. Pictures.

Un espectáculo majestuoso
(Jack Kroll, Newsweek)


Dirigida por el británico Roland Joffé, que ya nos había regalado dos años atrás “Los gritos del silencio”, su debut cinematográfico, “La Misión” contaba además con una magistral fotografía de Chris Menges, artífice también de las imágenes de “Los gritos del silencio”.

La historia que nos cuenta esta película, y su guión, eran obra de Robert Bolt, guionista británico de legendarios títulos de la historia del cine como “Lawrence de Arabia”, “Doctor Zhivago”, “La hija de Ryan”, “Un hombre para la eternidad” o “Motín a bordo”.

Con una orquesta, los jesuitas hubiesen podido someter
a todo el continente


Y la música, la grandiosa banda sonora que lo envolvía todo, venía de la mano de un maestro en la materia, Ennio Morricone, extraordinario compositor italiano que llevaba ya entonces una fructífera y exitosa carrera en el mundo de la creación musical, tanto cinematográfica como televisiva.

En verdad, ¿cómo podían suponer los indios que la muerte de aquel oscuro sacerdote traería junto a ellos a un hombre cuya vida llegaría a estar inexplicablemente entrelazada con las suyas?


El maravilloso personaje del Padre Gabriel nos llegaba magistralmente a través de Jeremy Irons. Este actor británico llevaba tan sólo nueve títulos cinematográficos desde que debutara en el cine en 1980 con “Nijinski” pero contaba ya tras de sí con una fructifera producción televisiva desde 1971.

Dios nos ha impuesto la carga de la libertad. Elegísteis vuestro delito, ¿tenéis valor para elegir vuestra penitencia?


Robert De Niro daba vida a la perfección a Rodrigo Mendoza. De Niro ya llevaba veinticuatro títulos para la gran pantalla desde que iniciara su carrera en el cine en 1965 con “Tres habitaciones en Manhattan”.

El reparto se completaba con nombres como Ray McAnally, Aidan Quinn, Ronald Pickup o Liam Neeson.


Y Daniel Berrigan, aquí como el sacerdote más anciano de la Orden, que en la vida real era jesuita y bien conocido por su trabajo en favor de los derechos humanos y la justicia social.

Un gran número de los guaraníes de la historia eran auténticos nativos que hablaban poco o nada de inglés, con lo que se les dio vía libre para decir lo que quisieran en sus frases correspondientes.

Una obra cinematográfica de enorme fuerza y belleza
(Dennis Cunningham, CBS-TV)


La Misión” logró la Palma de Oro en el Festival de Cannes, otorgada por un jurado presidido por Sydney Pollack. Obtuvo además el David di Donatello a la mejor película extranjera y fue nominada en esta misma categoría en los franceses Premios César.

Tan sólo galardonada con el Oscar a la mejor fotografía, fue además nominada en las categorías de película, director, montaje, banda sonora, dirección artística y diseño de vestuario.


Obtuvo el Globo de Oro al mejor guión y mejor banda sonora, siendo también nominada como película, director y actor (Jeremy Irons).

Fue premiada también con el británico Premio Bafta al mejor actor de reparto (Ray McAnally), mejor montaje y mejor banda sonora. Y estuvo también nominada a película, dirección, fotografía, diseño de vestuario, diseño de producción, guión original, sonido y efectos visuales.



Los hechos ocurridos en esta película son reales. Probablemente no acontecieran de la manera exacta a la que les mostramos, pero se acercan mucho a la realidad. Es una historia conmovedora sobre la realidad política versus lo mejor de la naturaleza humana. Somos de naturaleza animal y por tanto destruimos lo que amamos por intereses y fines egoístas, y a la vez somos torturados por el sentimiento de que existen otras opciones si tuviéramos la fuerza para realizarlas. En las cuestiones políticas de hace cuatrocientos años encontramos los mismos interrogantes con los que luchamos hoy en día
(Roland Joffé. Los Ángeles, Noviembre 2002)

lunes, 9 de mayo de 2011

VIVE COMO QUIERAS

Hace cosa de dos semanas me pasé, una vez más, por Chez Morera, un blog que es ya una segunda casa para mí. Y me encontré con una grata sorpresa. NatsnoC, distinguido anfitrión de este excepcional blog, nos invitaba a todos a formar parte de un proyecto conjunto que hoy comienza a dar sus frutos bajo el nombre de Semana de la Utopía. No dejes de asomarte a las propuestas de los diferentes participantes. Merece mucho la pena.

Utopía… Lo primero que se me vino a mí a la cabeza fue una familia. Pero no una familia cualquiera, no. Una familia cualquiera tiene muy poco de utópica. Yo me refiero a la familia Vanderhoff Sycamore. ¿Cómo, que no sabéis quiénes son? Pues yo os los presento, y con muchísimo gusto.



El 23 de Agosto de 1938 se estrenaba en Estados Unidos “Vive como quieras” (You can’t take it with you), una deliciosa película que hoy es un clásico, por derecho propio, de la historia del cine.

A través de la Columbia Pictures nos llegaba esta producción de Frank Capra, mágico director que ya nos había regalado otras maravillas como “Sucedió una noche”, “El secreto de vivir” y “Horizontes perdidos”.


MARTIN VANDERHOFF es el abuelo de esta mágica familia. Un ambicioso hombre de negocios que un buen día decide no volver más a su empresa por el sencillo motivo de que no se está divirtiendo nada allí. Comienza entonces a hacer las cosas que más le gustan, como tocar la armónica o coleccionar sellos que, además, le pagan bien por valorar.


Este maravilloso abuelo, sin duda uno de los personajes más entrañables de toda la historia del cine, fue magistralmente interpretado por Lionel Barrymore, sin duda también uno de los actores más grandes que ha dado la gran pantalla. Lionel nos regalaba un inolvidable personaje a través de esta historia y, ocho años después, nos obsequiaba con otro gran papel también a las órdenes de Frank Capra, su malvado Sr. Potter de “¡Qué bello es vivir!”.

Cuando comenzó el rodaje de “Vive como quieras”, Lionel Barrymore acababa de sufrir una parálisis en sus piernas debido a una severa artritis y una lesión en la cadera. El guión fue entonces modificado para adaptarse a él, haciéndonos saber que su personaje había sufrido un esguince de tobillo. El actor rodó la totalidad de la película ayudándose con unas muletas. Qué grande, Lionel Barrymore.


El guión de esta inolvidable historia estaba basado en la obra homónima de George S. Kaufman y Moss Hart, y venía firmado por Robert Riskin, guionista habitual en el cine de Capra. “La locura del dólar”, “Dama por un día”, “Sucedió una noche”, “Estrictamente confidencial”, “El secreto de vivir”, “Horizontes perdidos”, “Juan Nadie” o “Un gángster para un milagro” nacieron del fruto de su trabajo conjunto.

Joseph Walker era el artífice de las imágenes y Dimitri Tiomkin añadía su maestría a la banda sonora. El rodaje de “Vive como quieras” dio comienzo a finales de Abril de 1938 y llegó a su término en poco menos de dos meses.



PENNY SYCAMORE es la hija de Martin Vanderhoff. Penny antes se dedicaba a la pintura. Pero ahora escribe comedias porque un día llevaron a su casa por error una máquina de escribir.



Spring Byington hizo suyo este personaje de forma encantadora. Tres años más tarde, volvía a coincidir con Frank Capra en “Juan Nadie”. Byington también se nos hizo muy familiar como Marmee, la madre de “Las cuatro hermanitas” en su versión de 1933.

PAUL SYCAMORE es el marido de Penny. También se dedica a hacer lo que más le gusta, fabricar cohetes en el sótano con el Sr. DePina y el Sr. Poppins.

El SR. DEPINA lleva con la familia desde que un día, hace ya nueve años, vino a entregar el hielo… y se quedó. El Sr. POPPINS trabajaba en un banco sumando y cuadrando cifras. Pero a él en realidad le gusta “hacer cosas” con lo que acepta la invitación del abuelo Vanderhoff y se queda también a vivir con la familia.


Samuel S.Hinds le prestaba su impecable aspecto a Paul Sycamore. Samuel ya había trabajado antes a las órdenes de Capra en “Dama por un día” y volvería a hacerlo después en el papel del padre del personaje de James Stewart en “¡Qué bello es vivir!”. Curiosamente Hinds interpretó también en 1933 al Sr. March, marido del personaje de Spring Byington en “Las cuatro hermanitas”.

Halliwell Hobbes, o el simpático Sr. DePina, trabajaba por segunda vez con Capra tras “Dama por un día”. A Donald Meek, el singular Sr. Poppins, también le recordaremos siempre como Samuel Peacock, el representante de licores de “La diligencia”.



Frank Capra tuvo conocimiento de la obra de teatro "You can't take it with you" cuando la vio en 1937 en Nueva York, donde había acudido con motivo del estreno de “Horizontes perdidos”.

La obra original de Hart y Kaufman ganó el 1937 el Premio Pulitzer de Teatro. Fue estrenada el 14 de Diciembre de 1936 y tuvo un total de 838 representaciones. En el elenco teatral aparecía el actor Henry Travers en el papel del abuelo. Diez años más tarde, Travers entraba en nuestro corazón para siempre a través de su personaje de Clarence, el “ángel sin alas” de “¡Qué bello es vivir!”.

La obra teatral aún continuaba en cartel cuando se estrenó su adaptación al cine. Mientras en el escenario aparecían tan sólo 19 personajes, la película llegó a sumar hasta 153.



ESSIE CARMICHAEL es una de las hijas de Paul y Penny. Ella lo que quiere es ser bailarina y a eso se dedica, a bailar y a hacer unos dulces a los que llama “sueños de amor”.



Ann Miller contaba tan sólo quince años cuando interpretó a Essie en esta película. Después se convertiría en una de las grandes bailarinas del musical americano.



ALICE es la otra hija del matrimonio Sycamore. Tiene una relación muy especial con su abuelo y trabaja como secretaria en la prestigiosa compañía Kirby.



Jean Arthur ya había trabajado con Capra en “El secreto de vivir” y volvería a coincidir con él, y con James Stewart, en “Caballero sin espada”. Curiosamente Jean era tan sólo 22 años más joven que Lionel Barrymore, su abuelo en “Vive como quieras”.



TONY KIRBY es el vicepresidente de la Compañía Kirby, a pesar de no tener ningún olfato para los negocios. También es el hijo del dueño de dicha compañía. Ahí conoce a Alice Sycamore con la que entabla una estrecha relación que deriva en un compromiso de matrimonio que, por supuesto, no aprueban sus progenitores.



James Stewart fue elegido para este papel tras verle Frank Capra en “Cadetes de mar”. “Vive como quieras” supuso su primera colaboración juntos. Después volverían a coincidir en “Caballero sin espada” y “¡Qué bello es vivir!”.



Vive como quieras” obtuvo en la ceremonia de los Premios de la Academia el Oscar a la mejor película y al mejor director. También fue nominada a la mejor actriz secundaria (Spring Byington), mejor guión, mejor fotografía, mejor montaje y mejor sonido.



ANTHONY P. KIRBY es el dueño de la Compañía Kirby. Dispone de un séquito a su alrededor y cuenta con varios abogados trabajando en exclusiva para él. Y seguramente por todo esto tiene deshecho el estómago.



Edward Arnold nos ofreció una interpretación de antología como el todopoderoso Sr. Kirby. Más adelante, Arnold volvió a coincidir con Capra en “Caballero sin espada” y “Juan Nadie”. Magistral.



MIRIAM KIRBY es la esposa de Anthony y la madre de Tony. También la más reacia a la relación de su hijo con Alice.

Mary Forbes daba perfecta réplica a Edward Arnold en el papel de su mujer y encajaba su personaje de manera admirable.



El maravilloso reparto principal se completaba impecablemente con Dub Taylor como el marido de Essie, Mischa Auer como Kolenkhov, su profesor de baile, Harry Davenport como el divertido Juez o Ward Bond como uno de los detectives.

Y con H. B. Warner (Ramsey), Lillian Yarbo (Rheba), Eddie Anderson (Donald)... y un larguísimo y espléndido etcétera.



Vive como quieras” es hoy un título ya mítico de la gran pantalla. Y no sólo por su excelente dirección, su impecable guión o su magnífico reparto.

Sino también por tener como protagonista a la familia Vanderhoff Sycamore, una de las más auténticas y entrañables familias de la historia del cine. Familia cuyos miembros, en especial el abuelo, nos transmiten con sus palabras una serie de valores fundamentales que aún hoy echamos en falta en nuestra sociedad. Valores de esos que todos afirmamos como ciertos y legítimos pero que ninguno llegamos a llevar a la práctica.



Yo me iría ahora mismo a vivir a la casa de los Vanderhoff Sycamore. A hacer sencillamente lo que realmente quisiera, lo que realmente me divirtiera.

¿Es que vosotros no?